Soluciones en pólizas para personas, vehículos, fianzas, y patrimoniales. Tuits: @seguros9
Socialización del Riesgo Médico
Vicepresidente de la Asociación Brasileña de Medicina LegalResumen:
El autor dice que la medicina, al colocar entre el médico y el paciente todo este fabuloso instrumental tecnológico, creó un lazo más frío y más impersonal. La actividad profesional médica no puede dejar de crear riesgos y, consecuentemente, daños a los pacientes. La medicina y el médico son falibles, y una voluntad honesta y una diligencia más atenta no eximen el derecho extraño. El viejo concepto subjetivo de la culpabilidad, en el campo de la responsabilidad civil, ya se revela incapaz de solucionar las situaciones más diversas y las consecuencias más serias que derivan del riesgo profesional. El subjetivismo de la culpabilidad estay se diluyendo. Desde que exista un nexo de causa y efecto, la aceptación de la teoría del riesgo sería una forma de reparación del daño, como remedio capaz de beneficiar todos los implicados, directa o indirectamente. En los días que pasan, la responsabilidad civil tiene carácter político-económico, tendente a la distribución de los daños, asegurando el equilibrio social y la orden publica. La importancia económica ejercida por el seguro no se extingue en el interés personal de los asegurados, pero si extiende al propio ambiente social. Cualquier prejuicio, por más personal que se presente repercute siempre sobre el interés de muchos.
Palabras clave: Riesgo médico. Responsabilidad legal. Seguro médico.
Introducción
Desde el instante que la vida social pasó a ser estremecida por los modernos medios y recursos tecnológicos, modalidades de riesgo muy variadas fueron surgiendo y, por lo tanto, aumentando espantosamente el número de daños sin reparación, en consecuencia de la dificultad de establecer la culpabilidad del autor. Y la víctima sería aquel que se beneficie con tal riesgo, mismo que él sea exactamente siempre en su favor. El riesgo es, por lo tanto, el precio y la razón de esta actividad.
Mismo que la relación médico-paciente sea un contrato de diligencia o de medios, y no de resultados, el equilibrio solamente sería restituido si la víctima de un accidente médico se pudiese compensar en su daño.
El accidente médico es, no raro, inevitable e inesperado, y sus causas, bajo el punto de vista subjetivo, se determinan penosamente. Por lo tanto, la tendencia contemporánea, en cuanto se refiere al aspecto civil del daño médico, es sustituir la noción de la responsabilidad, por la noción del riesgo. ya no se puede aceptar la fuerza ciega del destino - el act of god. Hacer del daño un simple fruto del destino, sin ningún responsable, es una forma confortable y simplista de decidir un problema tan serio, pero es al mismo tiempo, sin duda, una gran injusticia.
No si puede negar el avance de la doctrina del riesgo en las legislaciones más modernas. El gran ejemplo, entre nosotros, es la ley de Accidentes de Trabajo. Antes, quedaba el empleado totalmente desamparado en virtud de la imposibilidad de probar la culpa del patrón. Esta modalidad de injusticia exactamente llamó la atención de los estudiosos del derecho, hasta que se llegó a una nueva interpretación de la culpabilidad cuando, mismo permaneciendo en sus fundamentos, fué separada de la responsabilidad. Fue simplemente la substitución de la culpa por el riesgo en la determinación de la responsabilidad. Es en esta doctrina que el hombre simple, el hombre común de la calle, el débil, el desprotegido, el desprovisto de recursos y amparo, el marginal izado de la sociedad de los nuestros tiempos y los que no tienen acceso fácil a la justicia, encontraría una mejor recepción y una mayor tutela.
Siendo así, es muy natural que las modernas legislaciones se esquiven del subjetivismo, que necesita de arbitrio para ciertos deberes predeterminados. No existe actualmente ninguna actividad humana de alto riesgo que no esté con su responsabilidad civil asegurada. Creemos simplemente que, en el futuro, toda cuestión de responsabilidad será tan solamente un caso de reparación, aunque esta no represente una indemnización ideal del daño sufrido. Es necesario salvar el daño, pues lo que se observa en este momento es que las leyes tanto tienden a favor de la víctima, como a favor del autor, aún cuando ninguno de los dos esté interesado en el resultado dañino.
El médico se compromete a utilizar todas los medios y recursos a su alcance, con la mayor prudencia y con la mejor diligencia, con la intención de alcanzar un buen resultado. No obstante, de forma aleatoria e incierta.
La Medicina antigua, inhibida, solitaria y casi espiritual, incapaz de grandes resultados, era menos dañina porque engendraba poco riesgo. En nuestros días tiene una posibilidad tan grande de riesgo y de daño que, en ciertas ocasiones, el médico ha comenzado a omitirse, llamándose eso medicina defensiva. No es novedad decir que hasta el más tímido clínico ya hace introducir en el organismo sustancias de inesperados efectos colaterales y en los vasos, catéteres que van hasta el corazón, además de técnicas de endoscopia, más peligrosas y osadas.
La falibilidad del médico y de la medicina es incuestionable. aceptada por la doctrina, por la ley y por la jurisprudencia, principalmente desde el ángulo penal y moral. Sin embargo, en lo tocante a la responsabilidad civil, ésta llega a ser casi ilimitada. las cortes están comenzando a entender que la reparación civil del daño es un hecho indiscutible. Ya se afirmó que, así como es injusto que el médico responda por la falibilidad de la ciencia o de su propia limitación, más injusto sería dejar el paciente a su propia suerte cuando, buscando un bien, se encontró con un mal resultado. O que se deje caer sobre la víctima todo el peso de su desgracia.
Otros admiten que, de la misma manera que la sociedad es beneficiada por el progreso de las ciencias médicas, esta misma comunidad debe aceptar los riesgos resultantes de tal progreso.
Lo cierto es que, en todo contrato que presuponga un riesgo, hay una obligación de garantía establecida por los principios de la responsabilidad civil.
La responsabilidad civil
"El fundamento de la responsabilidad civil está en la alteración del equilibrio social producido por un daño causado a uno de sus miembros. el daño sufrido por un individuo preocupa todo el grupo porque, egoisticamente, todos se sienten amenazados por la posibilidad de, antes o después, sufrir los mismos daños, menores, iguales y hasta mayores " (HERMES RODRÍGUES DE ALCÂNTARA, en Responsabilidad médica,, Río de Janeiro: José Konfino Editores, 1971).
La responsabilidad civil gira alrededor de dos teorías: la subjetiva y la objetiva. La teoría subjetiva tiene en la culpa su fundamento principal. En el ámbito de las cuestiones civiles, la expresión culpa tiene un sentido muy amplio. va desde la culpa sensu estricto hasta el dolo. Es el elemento del acto ilícito, alrededor de el cual la acción o la omisión conduce a la existencia de un daño. La culpa, sin embargo, no es sinónimo de daño. Es evidente que solamente existirá culpa si de ella resulta un perjuicio. Sin embargo, esta teoría no hace responsable a aquella persona que se ha portado de manera irreprochable, lejos de cualquier censura, mismo que haya causado un daño. Aquí, se discute la responsabilidad del autor apenas cuando existe culpa, daño y nexo causal. Su fundamento es exclusivamente moral: primero, porque lleva en cuenta la libertad individual y, en segundo lugar, porque sería injusto atribuir a todos, indistintamente, consecuencias idénticas para un mismo hecho causador. No hace injusticia con el autor, sino que la deja hacer contra quien ya sufre la contingencia de ser victima.
Sin embargo, actualmente, esta teoría comienza a ser contestada por algunas razones: la imprecisión del concepto de culpa por el cuño teórico y caracterización inexacta, la aparición de la responsabilidad sin culpa, el sacrificio del colectivo en función de un egoísmo individual sin imputabilidad en los tiempos actuales y la socialización del derecho moderno.
Así, el concepto de culpa se va materializando, surgiendo la teoría objetiva de la responsabilidad que tiene en el riesgo su viga maestra. El responsable por el daño indemnizará, simplemente por existir un perjuicio, no se considerando la existencia de su culpa, siendo suficiente una causalidad entre el acto y el daño, para obligar a reparar. El nexo causal consiste en el hecho del daño haber resultado de una acción o de una omisión. En el momento en que la noción de culpa pasa a ser diluida, la idea del riesgo asume un plano superior.
Los que se oponen a este concepto admiten ser la teoría objetiva materialista, vengativa, basada en la justicia del ojo por ojo y diente por diente del talión, preocupada en el aspecto patrimonial en perjuicio de las personas. Sin embargo, tales argumentos no se justifican, pues no se trata de represalia ni de venganza, sino de solidariedad y de equidad, fundamentos principales de la nueva conceptualización de la responsabilidad civil. Lejos de significar la restauración del primitivismo, refleja la sensibilidad del doctrinador ante los fenómenos sociales, consecuentes e inevitables en los tiempos de hoy.
En verdad, la teoría del riesgo aleja el subjetivismo legal y los puntos de la visión filosóficos, para atender al principio de la necesidad que las sociedades contemporáneos están a exigir, como una política de igualdad delante de los sacrificios exigidos por el interés publico.
A primera vista, responder alguien por los daños que ha causado sin culpabilidad parece una grave injusticia. También no sería poca injusticia dejar la victima a su propia suerte, arcando solo con sus daños. La solidaridad es el sentimiento más grande de justicia. Reparar todo y cualquier daño sería el ideal de la propia solidaridad humana.
MORIN, citado por ALBINO LIMA, asegura: "si la noción de responsabilidad fué materializada en la intención de no buscar el elemento moral subjetivo, no menospreció, sin embargo, los principios de una elevada moral social, dentro de un sistema solidarista que no ve individuos yuxtapuestos y aislados, sino un organismo de humanidad en el cual todos los miembros son solidarios" (in Culpa y Riesgo, São Paulo: Editora RT, 1983). Este es el principio de la responsabilidad sin culpa.
Indemnizar el daño producido sin culpa es más una garantía que propiamente una responsabilidad. Y no se piense que los reparados por el daño saquen ventaja de ello. Los daños son siempre mayores que la reparación.
La responsabilidad civil del médico provocó siempre diversas controversias, no solamente por su inclusión, ya sea en el campo contractual, como en el campo extracontractual; pero, principalmente, por la manera más circunstancial en que se ejerce la profesión. La tendencia es colocarla en la forma contractual, hasta mismo en la atención gratuita.
Es evidente que el médico, al ejercer sus actividades junto al paciente, tiene la intención de beneficiarlo. Mismo así, el daño puede aparecer. Esto lo obliga, por la teoría objetiva de la responsabilidad, a reparar el daño, pues una voluntad honesta y la más cuidadosa de las atenciones no eximen el derecho de otro. La verdad es que las cortes, hasta hace un cierto tiempo, caracterizaban solamente la responsabilidad médica ante un error grosero o una forma indiscutible de negligencia. La tendencia, hoy en día, es otra: solamente la ausencia de causalidad, de la fuerza mayor, de los actos del terceros o de la culpabilidad del propio paciente, dejarían al médico exento de la responsabilidad. Desdichadamente, la inclinación de las cortes es quitar de los médicos una serie de privilegios seculares, mismo sabiendo que las reglas abstractas de la justicia ni siempre son de aplicación fácil en los complejos e intricados momentos del ejercicio de la Medicina. El médico se torna, a cada día que pasa, una pieza a más, igual a las otras, del organismo social.
Por lo tanto, así como no es fácil establecer la responsabilidad penal del médico, su responsabilidad civil comienza a sufrir modificaciones profundas. Sus aspectos se vuelven exclusivamente hacia el carácter político-económico, teniendo como principio validado el de la distribución de los daños, caracterizado por un requisito económico en vista del cual cualquier daño se debe repartir entre los implicados. Lo que se desea, con la responsabilidad civil - casi ilimitada - es tan solamente garantizar el equilibrio social, cuando un perjuicio producido podría causar daño a uno de los miembros del grupo.
CLOVIS BEVILAQUA afirmaba: "El derecho penal ve, por tras del crimen, el criminoso y lo considera un ser antisocial, al paso que el derecho civil ve, por tras de un acto ilícito, no simplemente el agente, sino principalmente la víctima, y viene en ayuda de ella, en el sentido de que, tanto como le sea permitido, restablecer su derecho violado, constituyendo la euritmia social reflejada en el equilibrio de los patrimonios y de las relaciones personales, que se forman en el círculo del derecho privado" (in Teoría general del derecho civil, 2ª edición, Rio de Janeiro: Editora Saraiva, 1929).
El derecho moderno busca esquivarse del subjetivismo de los viejos conceptos filosóficos, tentando acercarse al hecho por una aspiración del ideal de igualdad. Es claro que esta solidaridad social de la distribución de los daños no debe ser rigurosamente entendida como una igualdad matemática.
Por lo que emerge de las decisiones, la visión de las cortes está se volviendo para la reparación del daño, poco importando que el resu1tado sea demostrado por una falla instrumental o de la ciencia, cuando la culpa del médico no llegó a ser probada. Esta responsabilidad del médico está directamente relacionada con el aspecto contractual que hace de la relación médico-paciente un contrato de locación de servicios. Los jueces, por otro lado, no están muy preocupados en examinar, con profundidad, los aspectos subjetivos de la culpa, sino apenas en reparar el daño. Hay hasta quién sentenció: "No hay nada de inmoral, mismo ante la ausencia de culpa, en obligar la reparación de la colectividad pública causadora del daño por actos de sus agentes".
Sólo nos viene a la cabeza una solución para el grave problema de las demandas civiles contra médicos oriundas del ejercicio de la profesión: la creación del seguro de la responsabilidad civil.
Seguro
ARMANDO DE OLIVEIRA ASSIS afirma que "seguro es el método por el cual se busca, por medio de la ayuda financiera mutua de una gran cantidad de existencias amenazadas por los mismos peligros, la garantía de una compensación para las necesidades fortuitas y evaluables resultantes de un acontecimiento dañoso " (in Compendio de Seguro Social, Río de Janeiro: Fundación Getúlio Vargas, 1983).
En el exacto momento en que el hombre reconoció que él vive permanentemente sujeto a resultados adversos, los que, por último, le traerían graves repercusiones en su supervivencia, comenzó a preocuparse con su seguridad y su futuro.
Percibió que estas situaciones, imposibles de evitarse y lejos de su alcance, no llegarían simultáneamente a todos, ni todos serían alcanzados en un único momento. Así, el hombre procuró una forma de solución capaz de, ya que es imposible prevenir el daño, por lo menos, defenderse contra el efecto adversos de tales acontecimientos. La mutualización de los riesgos con los seguros es la mejor manera de protección contra cualquier adversidad inmerecida.
Está muy claro que, individualmente, mismo teniendo cada persona una buena reserva económica, no iría suplir las necesidades futuras ni poder antever su extensión. De esa manera, la única solución razonable sería reunirse en grupo, siendo todos los individuos amenazados por los mismos resultados. Se tornarían, así, más fuertes y podrían enfrentar un futuro incierto, pues era evidente que no todos serían alcanzados al mismo tiempo. Ahí estaría el remedio: practicar una economía en conjunto, aunando los medios necesarios para ser utilizados en las situaciones de una exigencia mayor. Así nació el seguro social.
Cualquier método de economía colectiva debe basarse en normas incondicionales, con la finalidad de alcanzar sus objetivos. Las más elementales son: 1. Contar con la contribución pecuniaria de todos los participantes; 2. Mismo que el fondo sea de todos, sólo seria utilizado cuando fuese necesario; 3. Seleccionar las causas que justifiquen el uso del fondo común; 4. Compensar de la forma más satisfactoria a quien de él venga a necesitar.
La contribución obligatoria es una regla imprescindible en el método de economía colectiva, en el sentido de prevenir la bancarrota del sistema. La observación demostró que la voluntariedad, además de alejar a los aparentemente protegidos, atrae a los más necesitados, o sea, la búsqueda más grande de los mutualistas considerados malos riesgos. La no obligatoriedad del seguro crea una supervivencia penosa y difícil, acabando por comprometer las bases técnicas del sistema, llevándolo casi siempre a la insolvencia.
Es muy justo que sólo se beneficie del fondo común la victima. Aquél que contribuyó y nunca de él necesitó, simplemente, compró su tranquilidad y su seguridad. Éste fue recompensado por no haber sido elegido como victima del sistema. De otra manera, no será por cualquier alegación que el asegurado tenga siempre su mecanismo de protección accionado. Lo hará, solamente, en los casos establecidos por las cláusulas del contrato de seguros, de modo que la necesidad que se propone alcanzar sea siempre justa y de emergencia.
La ley de los grandes números - que permite, sobre cierto grupo de personas y en una determinada hora, establecer la inclinación de algunos fenómenos -, permitió la elaboración de índices, de gráficos y de estadísticas capaces de prever, en un año, el número casi exacto de víctimas por medio de una estimativa matemática. Éste es el secreto del seguro, pues es debido a esta previsión que será posible calcular con exactitud las necesidades globales.
Otro hecho: El cálculo del seguro no se puede hacer en relación a cada persona bajo la protección del sistema, sino por una evaluación del riesgo a que está sometido, pasivamente, toda la masa de los asegurados, resultante de la división de las necesidades globales de todos los prestatarios. Esto vino a dar al seguro social su verdadero equilibrio financiero, a través del pronóstico de sus gastos, previniendo las cuotas suplementarias o la bancarrota.
Las condiciones básicas para que el seguro médico tenga un buen funcionamiento son: existencia de un interés verdadero, visualización a un peligro común y potencial, inminencia de daño, evaluación del riesgo y de necesidades, y costo accesible.
Finalmente, el sistema de economía colectiva al alcance médico tiene por propósito principal reparar - tanto cuánto posible y de la manera más justa - quien de él venga a necesitar, desde que atienda, previamente, las condiciones establecidas.
El seguro contra la responsabilidad civil del médico traería no solamente la garantía más grande de la salud del cliente, y para el médico una forma más tranquila y segura en el ejercicio de su profesión. Por otro lado, también, daría a la sociedad una certeza de que su equilibrio económico, social y emocional no estarían comprometidos por hechos cuyas discusiones y retardos en nada se han mostrado útiles.
Una indemnización de gran valor paga personalmente por alguien conduciría a la ruina, transformando al causador del daño en otra víctima.
La única fórmula capaz se sanar las situaciones sucedidas de los daños reales de una práctica médica sería la socialización del riesgo médico.
La socialización del riesgo médico
Socializar el riesgo médico, en el sentido de reparar civilmente el daño es el único instrumento viable y susceptible para asegurar tranquilidad en el ejercicio profesional y garantizar una reparación más inmediata y con menor enfrentamiento con el médico. Es también una forma de corregir algunas distorsiones de la medicina dicha socializada, cada vez menos amistosa, cada vez más hostil.
La socialización del riesgo es la que mejor atiende a la justicia colectiva. No se puede ocultar el hecho de que la medicina es la profesión que más absorbe los impactos de los nuevos conceptos sociales. Negar esta realidad, además de egoísmo, es colocarse distante de la realidad actual. Ésta es la única forma que da al responsable condiciones de responder por el daño real, casi siempre distante de sus verdaderas posibilidades económicas. Para el paciente, el sistema de seguro también significaría conseguir librarse de un proceso laborioso y confuso, y la protección contra la deficiencia de la técnica, contra sus riesgos y contra la falibilidad eventual del profesional.
Sin embargo, estos seguros no pueden ni deben, bajo ninguna excusa, ser hechos por las compañías privadas. Deben, esto sí, convertirse en actividad de una institución estatal o bajo la responsabilidad de la propia clase médica, como por ejemplo, bajo los cuidados de la asociaciones o sindicatos médicos, como mutualizadores o como concesionarios exclusivos del Estado.
Los programas de seguro social deben establecerse por normas legales de protección, esté o no su gerencia en las manos del gobierno. El sistema debe ser financiado por contribuciones pagas por sus asegurados, de forma obligatoria y debe beneficiar los contribuidores. El seguro social representa la reunión de recursos financieros de todos los que de él participan, para crear un fondo común disponible a quién de él necesite, como resultado de un hecho futuro previsto. Seguro social es previdencia propiamente dicha, porque ser previdente es anticipar una visión de un hecho tomando ahora las medidas necesarias en el sentido de evitar futuros problemas oriundos de ese hecho.
En todos los países donde este sistema falló, estaban las compañías de seguros en las manos de los grupos privados, que no conocen los límites del tener ni se oponen a la tentación de obtener un beneficio mayor. En vez de los saldos pasar a las manos codiciosas de las compañías privadas, estos serían usados a favor de la propia clase médica, con la institución de la asistencia de una previdencia médica, del estimulo a la investigación médico-científica, de ayuda a mejoría profesional, de impuestos razonables del seguro, entre otros.
Nadie puede negar que el seguro en el ámbito privado abrió caminos peligrosos en el intrincado problema de la responsabilidad civil. Pues, además de las compañías privadas no cubrir todos los riesgos, habitualmente, presentan mucha resistencia para el efectivo cumplimiento de sus obligaciones. Solamente el Estado, que en regla no tiene como objetivo el lucro, sino el bienestar colectivo, tendría una situación económico-financiera privilegiada para asumir tal incumbencia. El Estado como asegurador no se recarga a sí mismo con impuestos, ni con propaganda, ni con comisiones. No usa de la mala-fe, no simula bancarrotas ni liquidaciones precipitadas, ni tampoco alcanza lucros astronómicos.
Alguien podría insinuar que la socialización del riesgo médico es la aceptación, pura y simple, de la existencia de los daños causados a los pacientes, o la delegación de derechos inalienables. Hablase, aún que esta forma de seguro dejaría al médico indiferente de su responsabilidad, pues tendría en esas instituciones el instrumento jurídico de su reparación. O, finalmente, una manera más cómoda de transferir una obligación personal para la comunidad.
Tales argumentos no convencen. Primero, no se habla de que la inmunidad ética o criminal venga existir en cada caso. Después, no se puede ocultar la existencia del riesgo y, consecuentemente, la tendencia creciente de resultados dañinos. Es inadmisible que un profesional se descuide en su trabajo simplemente porque exista algo capaz de reparar materialmente determinado daño. Además de la conciencia del hombre y del profesional, prevalece, aún, la vanidad natural en el deseo de que todo acabe bien, siempre que sea posible. Este tipo de seguro lleva al médico, más fácilmente, a actuar en favor del paciente, ampliando su renta y haciendo con que él atienda mejor los intereses de la comunidad. Se lanza con más empeño al trabajo, aumentando su producción, pues lo que desea es una mayor seguridad para sus actos y una garantía más eficaz en favor de la vida y de la salud de sus pacientes.
Ciertos organismos de clase afirman que algunas personas, al saber de la existencia del seguro y que la indemnización podría ser paga, demandarían irremediablemente, transformándose el remedio en una forma de estimular quejas. Esto sería hacer de la excepción, la regla general. Además, no le dice a los médicos después de demandados por daños civiles, sin el respaldo de un seguro y sin poder hacer frente a las indemnizaciones de gran volumen, cual es tampoco la solución ideal. No conocemos, por otra parte, ningún departamento de estas asociaciones que venga socorrer al médico en una situación de esta naturaleza, y como dejarlo continuar trabajando sin la amenaza de la insolvencia, cuando lo que le rinde la profesión es incapaz de responder por la responsabilidad de las demandas.
Mismo que la fiscalización del ejercicio profesional tenga sus propios órganos, su acción se hace sentir solamente en términos de proteger el buen nombre de la Medicina. Como máximo, defender al médico, indirectamente, cuando, implicado en un proceso ético-profesional. Existe, así, una protección ético-moral, y nunca una función aseguradora contra la responsabilidad civil. Y no se puede hablarse de la existencia de una legislación apropiada capaz de amparar al médico ante un daño resultante de un hecho inevitable.
De la misma manera, no conocemos ninguna norma de estas entidades representativas de la clase capaz de responder por el médico cuando tiene que enfrentar una indemnización. Simplemente una manera sofisticada y romántica, de características unilaterales y teóricas, donde se olvida al paciente tota1mente y se recuerda, falsamente, al profesional. Un sentimentalismo inútil en oposición al propio paciente que tanto se insinúa proteger.
Mismo así, no se diga que la socialización del riesgo médico no presenta inconvenientes. En efecto, la creación de más un engranaje burocrático de amplia escala, corriendo el riesgo de degradarse. Aún así, improcede la critica. No conocemos, entre nosotros, ningún sistema estatal de seguro social que haya sufrido la insolvencia o el retroceso.
Otros admiten existir la substitución de la relación contractual entre médico y paciente, por el automatismo de una institución mecanizada. Tal argumento tampoco se aviene, puesto que la libertad de contratar en los ajustes, es una ilusión, una quimera. No existe. Es evidente que el más débil y el más ingenuo no pueden imponerse ante el más prepotente y el más astuto. Por eso el Estado, a veces, necesita intervenir a través de la ley, para controlar y reglamentar ciertos ajustes.
Así como la socialización del riesgo fue la manera más justa y elocuente para decidir los conflictos en los accidentes de trabajo, talvez sería también la fórmula ideal para prevenir el desequilibrio social y sanar el daño sufrido por el paciente, con la reparación por medio de un instrumento estatal de seguro
"Victima, autor y sociedad", afirma HERMES RODRIGUES DE ALCANTARA, "se benefician con la socialización del riesgo: el primero porque ve su indemnización independer de la situación financiera de su perjudicador; el segundo porque no arca con la responsabilidad de la indemnización de un daño, cuya participación personal, tantas veces, es mínima; y la última porque no sufre el impacto del desequilibrio patrimonial de cualquiera de sus integrantes. El sistema funciona como en hidráulica se comportan los vasos comunicantes " (in op. cit.).
Conclusiones.
1. La medicina, al colocar entre el médico y el paciente todo un fabuloso instrumental tecnológico, creó un relacionamiento más frío y más impersonal. En general, la demanda civil contra el médico representa mucho más un acto de venganza, que propiamente un interés pecuniario.
2. La actividad profesional médica no puede dejar de crear riesgos y, consecuentemente, daños a los pacientes, mismo sabiendo que esto no es la intención del médico, y que muchos de estos riesgos ocurren en provecho del propio paciente.
3. La medicina y el médico son falibles, y una voluntad honesta y una diligencia más atenta no eximen el derecho ajeno.
4. En todo el contrato que presupone un peligro, existe, desde el comienzo, una obligación de garantía, consagrada por los principios capitales de la responsabilidad civil.
5. El antiguo concepto subjetivo de la culpabilidad, en el campo de la responsabilidad civil, ya se revela incapaz de solucionar las situaciones más diversas y las consecuencias más serias que derivan del riesgo profesional.
6. El subjetivismo de la culpabilidad está diluyéndose, dando margen a la aparición del concepto de riesgo, donde el autor responderá simplemente por un daño causado, eximiéndose solamente cuando ante una fuerza mayor, por culpa de la propia victima, de actos de terceros y cuando inexiste el nexo causal.
7. Desde que exista un nexo de causa a efecto, la aceptación de la teoría del riesgo sería una forma de reparación del daño, como remedio capaz de beneficiar todos los implicados, directa o indirectamente.
8. Las decisiones de las cortes en general vienen demostrando, cada vez más, en los pleitos entre los médicos y los pacientes en demandas civiles, una inclinación en favorecer los segundos.
9. En los días de hoy, la responsabilidad civil tiene carácter político-económico, tendiente a la distribución de los daños, asegurando el equilibrio social y el orden público.
10. Las legislaciones comunes o de excepción, en el mundo entero, han buscado en el instituto del seguro una forma de precaución contra todas las eventualidades de los riesgos causadores de daños, como una mejor condición de libertad y de seguridad en el trabajo
11. Los seguros privados han mostrado la inseguridad, y el mutualización restricta tampoco corresponden a las necesidades actuales. Sólo el seguro estatal, de mutualidad amplia y obligatoria, puede traer las ventajas esperadas. El Estado debe actuar como legitimo representante, no sólo de la masa de los asegurados sino, también, como defensor y fiscalizador de los intereses colectivos en cuestión.
12. La importancia económica ejercida por el seguro no se extingue en el interés personal de los asegurados sino que se extiende al propio ambiente social. Cualquier perjuicio, por más personal que parezca, repercute siempre sobre el interés de muchos.
13. El carácter estatal y obligatorio del seguro no se evidencia como opresión o como forma de cercenar, sino como forma de promover una modalidad más eficiente, más segura y más ágil de justicia.
14. En la responsabilidad civil, la socialización de los riesgos es la formula que mejor atiende al interés colectivo en esta fase de evolución y de transición sociales. La socialización del derecho es un hecho indiscutible e irreversible.
15. Son perfectamente justificables algunas criticas a la socialización del riesgo médico, de las que tampoco estaría libre cualquier otra solución. Sin embargo, es esto la única opción que tendremos en un futuro próximo, a no ser que cada uno tenga condiciones económicas para responder a las demandas de responsabilidad civil de las indemnizaciones.
16. Este sistema también ofrece limitaciones. Sin embargo, ningún instituto jurídico-social deja de ser bueno por la falta de perfección absoluta, sino por tener un mayor número de ventajas que venga a contraponerse a algunas desventajas.
17. La socialización del riesgo médico no se puede considerar como forma de ablandamiento de la prudencia, de los cuidados y de la atención, pues tal pensamiento se opone a la dignidad profesional y humana. No limita la libre iniciativa, ni la libertad de nadie, como tampoco puede estimular en el individuo el deseo de ser victima.
18. Socializar el riesgo médico es una modalidad indiscutible de justicia social, viniendo en dirección a la realidad actual, evitando exploraciones, ruinas, injusticias, iniquidades fomentando, aún, una mejor armonía entre los hombres y una garantía insofismable de seguridad, de orden público y de paz social.
19. La socialización del riesgo médico no es hacer negocio con la desgracia, pues no sería el dinero el móvil de la cuestión, sino el reestablecimiento de los múltiples intereses a través de la solidaridad social.
20. Finalmente, sería por medio de la socialización del riesgo médico que se garantizarían y beneficiarían la víctima, el autor y la comunidad, pues independería de la situación económica del causador del daño, evitaría la insolvencia y eximiría al grupo del desequilibrio patrimonial de cualquiera de sus miembros.
(*) - Conferencia pronunciada en el I Congreso de la Asociación Venezolana de Derecho Médico, Caracas - Venezuela, de 19 a 21 de agosto de 2001.
Fuente
http://www.geosalud.com
CR: Apuntes Sobre la Responsabilidad Médica Legal y la Mala Praxis
Las mayores aseguradoras de América Latina
A esa gigante le siguieron en la calsificación, Itaú Vida de Brasil, Metlife de México, Itaú Seguros de Brasil y la también brasilera Brasilprev Seguros y Previdência. Todas ellas facturaron más de US$2.400 millones en el año.
Las aseguradoras colombianas aparecen en otra liga. La mayor de las locales fue Suramericana Vida, que aparece en el puesto 38, con un primaje reportado de US$549 millones. Le siguieron Suramericana Generales con primas por US$444 millones en el puesto 46 y Bolívar Vida con US$436 millones en el 47. En total, de las 100 más grandes de Latin Business Chronicle, Colombia tiene apenas siete.
El hecho de que las aseguradoras colombianas sean relativamente pequeñas en esta clasificación no es una gran sorpresa para los expertos. Colombia es apenas el sexto mercado más grande de la región en términos relativos. Chile es el mayor con una relación de primas a PIB de 4%. Le siguen Brasil (3,3%), Panamá (3,3%), Venezuela (3,1%), Argentina y Colombia con una relación de 2,6%. En términos de primas per cápita, Colombia tiene US$125, mientras que el líder regional, Chile tenía en 2008 US$344.
Lo que es más interesante es encontrar la tremenda ganancia que han tenido los seguros en Venezuela. Pasaron de tener una penetración medida como primas sobre PIB de 1,5% en 1994 a 3,6% en 2009, le dijo a Dinero.com la directora de la Cámara de Aseguradores de Venezuela, Alesia Rodríguez.
Para conseguirlo hay varias razones. De un lado, afirma la ejecutiva, la implantación de tecnologías nuevas les permitió a las aseguradoras usar nuevos canales de distribución, en particular a los bancos para ofrecer microseguros de bajo costo.
La labor para llegar a los más pobres ha tenido un buen éxito. “El 60% de lo que se ha colocado a través de los bancos ha llegado a personas de bajos ingresos”, dijo Alesia Rodríguez.
La tecnología también les ha permitido financiar las pólizas y con ello ampliar su mercado. De igual manera, les ha permitido ganar en eficiencia operativa interna, que se requiere para manejar un volumen de operaciones mayor y las condiciones de competencia que aún se mantienen.
La otra condición que permitió el crecimiento acelerado del primaje en Venezuela fue la contratación estatal de pólizas de hospitalización y cirugía para todos los empleados públicos. Con el crecimiento del sector público con las nacionalizaciones de empresas, también aumentaron los negocios para las aseguradoras.
Fuente:dinero.com
Seguros para campamentos
Disfruta tus vacaciones !!
Aon Benfield identifica los puntos calientes de cara a sufrir un mega-terremoto.
Tras el terremoto de Chile de 2010 Chile, la nueva investigación identifica el Caribe, Cascadia en Norteamérica, Chile, Indonesia y Japón como las áreas en las que es más probable que se produzca en el futuro un mega-terremoto de magnitud superior a 8.0. Además de la valoración científica, el informe indica las implicaciones que a efecto de (re)aseguro tendría un terremoto de estas características en cada región.
Las cinco regiones más vulnerables son:
• Caribe (Antillas Menores) – La tasa de convergencia de placas de 2 cm. al año es suficiente para producir un mega-terremoto de magnitud 9.0 una vez cada 3000 años. Un siniestro de esta envergadura en el Caribe requeriría inmediatamente la capacidad reaseguradora existente.
• Chile – Al tratarse del único segmento de la Zona de Subducción Chile-Peru que no ha roto en los últimos 100 años, el norte de Chile está actualmente considerado como una zona de alto riesgo y con altas probabilidades de sufrir un terremoto similar al de 2010. Tras el terremoto de este año en Maule, los programas de reaseguro se están renovando con incrementos del 75% ó más.
• Indonesia (Sumatra) – Padang se considera actualmente como zona con alto riesgo de sufrir un terremoto comparable al ocurrido en 1797, de magnitud 8.5 o superior. Un mega-terremoto incrementaría sin duda el precio del reaseguro.
• Japan – La Zona de Subducción del Sur de Japón (Depresión de Nankai) cuenta con un modelo complejo de tres segmentos. Los mayores terremotos que rompan en esta zona de subducción pueden alcanzar magnitudes superiores a 8.6. Un mega-terremoto en esta zona supondría movimientos en el mercado.
• Norteamérica (Cascadia) – El último mega-terremoto en esta zona ocurrió hace 300 años. Aunque las probabilidades de un mega-terremoto a corto y medio plazo son bajas, las aseguradoras no deberían descartar los riesgos asociados en las ciudades a lo largo de la costa.
Los terremotos ya ocurridos ofrecen datos muy útiles a la hora de calibrar los modelos de catástrofes, que continúan siendo una herramienta esencial para las aseguradoras. Esto les permite contar con un mayor conocimiento de su exposición al riesgo así como un enfoque más científico a la hora de comprar reaseguro.
John Moore, Head of International Analytics de Aon Benfield, afirma: “2010 está resultando ser un año devastador en este sentido, con terremotos como los de Haití y Chile recordando trágicamente al mundo el poder y la capacidad destructiva de estas catástrofes naturales. La predicción de la localización del próximo mega-terremoto es una ciencia inexacta pero, a través del análisis de las fallas y la actividad sísmica histórica en las cinco regiones del mundo más vulnerables, este informe trata de valorar el riesgo actual y de mejorar nuestro conocimiento sobre dónde y cuándo tendrá lugar otro mega-terremoto”.
El Dr. Simon Day, investigador del Aon Benfield UCL Hazard Research Centre, explica: “El terremoto en la región de Maule que azotó la zona central de Chile el 27 de febrero de 2010, de magnitud 8.8, es el ejemplo más reciente de un mega-terremoto en zona de subducción y el séptimo de mayor magnitud registrado. La mayoría de los terremotos de este tipo se producen en zonas de subducción donde una placa oceánica se desliza por debajo de otra, denominada placa superior, descendiendo hacia el interior de la Tierra”.
Fuente:goseguros.com
Consumidores llaman a la autoridad a generar un Registro Nacional de Seguros
Ante olvido de los usuarios:
Denuncian que serían tantas las pólizas por vida, siniestro, cesantía o desgravamen que toman los clientes en su adquisición de bienes y servicios, que hace falta regular la información dada.
SANTIAGO, junio 2010. Son tantos los seguros ofrecidos en la letra chica de los contratos de bienes y servicios, tanto en la banca como el comercio, que la gente prácticamente pierde la huella de las primas que está pagando mensualmente. En esas condiciones, muchos seguros jamás serán reembolsados, ya que la misma gente tiende a olvidarse.
Prácticamente todas las tarjetas de crédito y comerciales, por ejemplo, implican un seguro, sea de desgravamen o contra fraudes. Muchas especifican este cobro adicional, que oscila entre los $2 y $3 mil, como es el caso de las tarjetas del BancoEstado, pero otras lo incluyen en el costo total y entonces tiene cobro $0, tal como pasa con Presto.
Eso puede ocasionar que el usuario olvide con el tiempo el seguro que traía su tarjeta. El factor que propiciaría este problema es "la falta de información accesible y oportuna", sostiene Hernán Calderón, presidente de la Corporación de Consumidores (Conadecus).
En efecto, a nivel central no hay cálculos sobre las sumas anuales con las que se quedan las compañías por cada póliza no cobrada. De partida, en el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), desconocen un cálculo de este tipo, señalando que "es un tema que corresponde a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS)".
Sin embargo, en la SVS no han podido levantar dicha información, a pesar de semanas de insistencia, manifestando su preocupación por el fenómeno. Esta es la preocupación compartida por Calderón, quien sospecha que se trata de un monto muy alto.
POLÍTICA GLOBAL
Calderón cree que la única para ponerle fin al tema, es la generación de un Registro Nacional de Contratos de Seguros, tal como la han implementado ya otros países.
En Perú, amparado en la Ley Nº 29355, existe un registro de esta naturaleza, que brinda información detallada sobre fallecidos que estaban sujetos a una póliza de vida, a fin de los que beneficiarios cobren la indemnización. Para ello, deben levantar una solicitud con algunos antecedentes y al cabo de 5 días, los datos se recogen de todas las compañías. España fue el país pionero en generar esta instancia, hacia el año 2007.
En lo teórico, el registro funcionaría para informar al beneficiario de aquellos seguros que no recuerda y su monto, cuando hay incertidumbre respecto a la cantidad que se mantienen contratados. Sería así una instancia confiable, ágil e imparcial de consulta, a través de una gran base de datos de carácter nacional, dice el líder de Conadecus.
Su objetivo es evitar que "los beneficiarios se encuentren imposibilitados para obtener las sumas que legítimamente les corresponden por falta de información", concluye.
PRINCIPIO JURÍDICO
"Hay un principio jurídico de gran relevancia, y de sobra conocido: la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento; su sustento radica en que todos debemos respetar las mismas pautas legales. No es posible alegar desconocimiento, o que nadie nos había informado específicamente sobre ellas, para eludir su cumplimiento", explica Calderón.
El problema va entonces más allá de la responsabilidad del titular en este olvido, ya que para el líder gremial, la pasividad no es una renuncia o abandono; su sospecha es que ningún emisor le exigiría espontáneamente cumplir un derecho al usuario.
Por esto, "la ley debe prever mecanismos que protejan al titular de un derecho para que conozca las facultades que le asisten y decida si las ejerce o no", dice el vocero de los consumidores. Tan importante es, que hoy existe por ley un Registro de Deudores Morosos, administrado por la Cámara Nacional de Comercio (CNC). Habría entonces un antecedente muy claro, su llamado es al Gobierno y los parlamentarios.
Fuente:economia.terra.com.co
Primas de seguros de vida generaron 0.8% de PIB en 2008.
La aseguradora Argos Aegon destacó lo anterior y planteó que hay un buen panorama para los seguros de vida en México en los siguientes meses, y destacó que América Latina y el Caribe es la región donde los seguros de vida representan, en promedio, el menor porcentaje del PIB mundial (1.0 por ciento).
En Europa, Asia, Norteamérica y Oceanía, los seguros de vida significan más del 4 por ciento de la riqueza que se genera en cada país, incluso en África, aun siendo el continente más pobre, alcanzan 2.5 por ciento.
"En un comparativo internacional, existen casos como el de Kenia, donde el ingreso per cápita es de la décima parte del de México y la participación del seguro de vida en su economía es 10 por ciento mayor. Lo que nos muestra un panorama de gran potencial para el desarrollo del seguro de vida en el país", señaló Jesús Escartín Nava, director de Argos Aegon, compañía especializada en seguros de vida.
Cabe destacar que el ramo de vida tiene en la actualidad, según cifras de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), el 41 por ciento de la participación de mercado de seguros en la nación. De acuerdo con el directivo, es necesario que -tanto las compañías como las autoridades- generen mecanismos que permitan mayor accesibilidad de las personas a estos instrumentos financieros.
Pero, además, es importante que los aseguradores amplíen su visión hacia nuevos sectores con necesidades de protección específicas, e incrementen su oferta de productos en beneficio de la sociedad mexicana. "La falta de penetración de los seguros de vida es un factor que, sin duda, aumenta la pobreza. Y es que, por ejemplo, al fallecer una de las personas que trabaja en un hogar, el ingreso se ve disminuido a menos de la mitad. Sin un seguro, la familia puede padecer graves problemas económicos", advirtió el directivo.
Y en efecto, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) arrojan que en México existen 27 millones de hogares compuestos por 4 integrantes en promedio, de los cuales únicamente 1.8 personas son económicamente activos. Por lo que si un integrante económicamente activo muere, el ingreso promedio del hogar se puede ver disminuido hasta en un 56 por ciento.
Fuente:goseguros.com
Crean fondo para seguros
La agencia estatal Managed Risk Health Insurance Board está al frente de este programa y anunció que quienes estén interesados pueden apuntarse para recibir una solicitud.
Jeanie Esajian, portavoz de la entidad, declaró que no todas las personas que se anoten a la lista podrán tener acceso al subsidio, sino que sólo quienes no hayan tenido cobertura médico seis meses antes de solicitarlo y hasta que el dinero se termine.
"Un estudio de una empresa consultora estima que el dinero que proveerá el gobierno federal alcanzará a cubrir sólo a 25 mil personas… esto es una cantidad de personas considerable, aunque no cubre a todas las personas que lo necesitan, el resto de personas tendrán que esperarse seguramente hasta el 2014", dijo Esajian.
La reforma sanitaria nacional, que entra en vigor ese año, prohibirá a las aseguradoras negar cobertura por condiciones preexistente.
El subsidio fue creado por dos nuevas leyes firmadas el martes por el gobernador Arnold Schwarzenegger.
"Apoyo el acuerdo bipartista en el senado que dará a miles de californianos a quienes se les ha negado el seguro médico, la oportunidad de comprar seguro. Esta es una oportunidad en la que gana nuestro estado al maximizar el dinero federal para enfrentar la necesidad de las personas sin seguro, mientras traemos más trabajos a nuestro estado…", manifestó el gobernador Schwarzenegger a través de un comunicado oficial.
La inscripción comenzará posiblemente en agosto y las personas comenzarán a tener seguro médico a partir del 1 de enero del 2011.
Fuente:
Industria del seguro tropieza con la falta de cultura previsional.
A los paraguayos nos cuesta creer que podemos caer víctimas de las circunstancias y no tomamos conciencia de la importancia de contar con un seguro, hasta que no nos suceda una desgracia. Solo 16 mil habitantes, de más de 6 millones, por ejemplo, cuentan con seguro de vida, lo que ubica al país en los últimos lugares, en términos de cobertura de seguro por habitante de la región.
Protegerse a través de los seguros es una opción que permite estabilidad económica y emocional, ya que estos productos cubren los gastos derivados de situaciones imprevistas y evitan el deterioro del ingreso familiar, es decir, la salud no es el único imprevisto que atenta contra la estabilidad financiera, porque cuando una persona está ante una situación a la que no puede hacer frente económicamente, se ve obligada a vender bienes como autos o casas, usando sus ahorros, empeñando objetos o pidiendo préstamos.
En lo psicológico el usuario tiene la tranquilidad de que un evento grave no impedirá continuar con una actividad comercial o profesional que sea el sostén económico de su familia, ni tendrá que modificar su nivel de vida.
“Creemos que la cultura de la prevención es la que se encuentra menos difundida en nuestro país. No somos previsibles ni siquiera para el ahorro y mucho menos para el seguro. No se puede evitar un incendio, pero sí compensar al asegurado las consecuencias patrimoniales; no puede evitar los accidentes automovilísticos, pero sí evitar una erogación al asegurado a la hora de reponer su vehículo a su estado original (…). No obstante, a pesar de la falta de previsión, notamos que un gran sector de la población, sobre todo en el seguro de personas, la conciencia asegurativa va creciendo”, dijo al respecto Guillermo Fronciani, miembro de la plana ejecutiva de la firma Seguridad Seguros.
Actualmente existen 220 mil pólizas vigentes en Paraguay, de las cuales 160 mil corresponden a seguros para vehículos, es decir, alrededor del 20% del parque automotriz está asegurado. Otro gran porcentaje corresponde a seguros contra incendios.
MITOS
Tanto Fronciani como el gerente de Sancor Seguros del Paraguay, Hugo Birchner, desmitificaron que el acceso al mercado asegurador esté restringido a la población económicamente más vulnerable, ya que existen contratos a partir de 40 mil guaraníes al mes. “Va desde lo más mínimo, tal como constituye el llamado microseguro hasta pólizas más complejas de capitales muy altos, es decir, el seguro está al alcance de todos”, aseguró Fronciani.
Birchner comentó que no resulta posible establecer un promedio de costos por producto, porque depende de muchos factores, tales como edad del asegurado, actividad que desarrolla, estado de salud, etc.
MICROSEGUROS
Para masificar el seguro, la Superintendencia de Seguros (SIS) del Banco Central del Paraguay impulsa un proyecto de ley que crea el “Microseguro por Riesgo de Orfandad”. El proyecto legislativo cuenta con el respaldo de las empresas de seguros que están dispuestas a asumir los costos emergentes, como una iniciativa de responsabilidad social empresarial. Para contratar este microseguro, el beneficiario deberá pagar una cuota anual de 10 mil guaraníes, lo que le dará derecho a asegurar un capital de 200 jornales mínimos (10 millones de guaraníes en estos momentos). Este fondo podrá ser cobrado por los hijos del aportante al fallecimiento de éste, informó el superintendente de Seguros, Diego Martínez.
Paraguay.-
El proyecto, ya remitido al Congreso, establece como beneficiarios a los hijos, hijas y protegidos, menores de 20 años de edad cubiertos por el programa. La propuesta contempla que el servicio de cobertura sea prestado en coaseguro único por las aseguradoras habilitadas en el sector privado.
MOTOCICLISTAS
El proyecto también contempla la creación de un seguro de daños a las personas, causados por vehículos terrestres, motocicletas principalmente, equivalente a 25 millones de guaraníes, con un aporte anual de 16.000 guaraníes. “Constituye una necesidad social, atendiendo el alto índice de accidentes de tránsito, los cuales producen lesiones y hasta la muerte de muchos conciudadanos”, justificó Martínez.
Fuente:goseguros.com
El reto de reinventarse para combatir el riesgo
La Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce) ha dado un giro radical a su modelo de negocio
De esta manera, y desde finales de 2007, Cesce afronta el reto de reinventarse. "Se apostó por dar un giro radical tanto en los sistemas de valoración de riesgos como de precios, una decisión valiente que ha permitido evitar pérdidas importantes no sólo para la propia compañía, sino, lo que es más importante, para nuestros clientes", señala el director general, Joaquín de la Herrán.
Para cumplir con este objetivo, la empresa ha activado un programa de financiación denominado Primium por el que los técnicos realizan un análisis de las facturas de cada compañía para seleccionar aquellas que son susceptibles de asegurar. "La solvencia de los deudores de nuestros clientes no se puede medir sólo con información financiera. Son necesarios datos más actualizados, como el comportamiento reciente de pagos, las incidencias judiciales o administrativas que hayan podido tener, los bancos con los que trabaja su accionariado, etc.", explica De la Herrán.
Cesce, tras la firma de acuerdos con varias entidades bancarias para facilitar financiación a sus clientes, se compromete, además, a hacerse cargo de las facturas en caso de impago a cambio de la concesión de la línea de crédito. "Realizar una valoración ajustada de los riesgos y proporcionar un servicio de prevención de impagos", dice el director general, "está siendo el elemento claramente diferenciador y mejor valorado". La compañía ha roto también el principio de precio único en la cobertura de los riesgos para aplicar precios variables en función de la posible morosidad analizada individualmente. "Este modelo permite evitar impagos mediante un cálculo estadístico de la trayectoria de pagos de una empresa para prever su comportamiento a corto plazo", señalan desde la aseguradora.
Medidas como éstas y la aplicación del nuevo modelo de negocio, han servido para que la siniestralidad haya pasado de un 138% en 2008 a un 76% en 2009. Además, frente a los 52,6 millones de pérdidas en 2008, se han obtenido unos beneficios que han superado los 18 millones de euros en 2009.
Participada en un 50,25% por el Estado y con el 49,75% restante en manos de los grandes bancos privados nacionales y compañías de seguros, Cesce cuenta con más de 100.000 clientes y tiene presencia en 11 países de Europa y Latinoamérica. El pasado ejercicio aseguró 40.000 millones de euros en ventas contra impagos, el 67% en el mercado doméstico y el 33% en el mercado exterior, mientras que las aseguradas por riesgo político llegaron a superar los 7.200 millones de euros.
Excesiva exposición a los mercados de la UE
Cesce asesora sobre todo a las pymes en la prevención del riesgo, la gestión de su cartera de clientes y en la prospección de nuevos mercados con criterios de solvencia. Esta función la lleva también a participar en encuentros sectoriales, misiones comerciales y jornadas informativas de actividad en los mercados exteriores que pone a disposición de las pequeñas y medianas empresas. "Una circunstancia que nos convierte en la compañía de seguro de crédito con una mayor experiencia internacional", explican desde la entidad. El excesivo grado de concentración de las exportaciones en pocos mercados es un problema que tienen todas las empresas españolas, ya que el 70% se dirige hacia la Unión Europea.Para la Compañía de Seguros de Crédito a la Exportación, países como China, Rusia, Turquía, India, Brasil, Estados Unidos y Marruecos pueden ofrecer buenas oportunidades de negocio. "Nos parece mucho más probable, y ya hay indicadores que así lo muestran, que la recuperación de esta crisis se produzca mucho más intensa y rápidamente en mercados emergentes y con capacidad de exportación".
La crisis está obligando a las empresas a diversificar las ventas para evitar determinados riesgos, lo que ha llevado a Cesce a cerrar acuerdos con las diferentes Cámaras de Comercio para que ayuden a sus miembros a reconducir sus exportaciones. En este sentido, el servicio de información, a través de su filial Informa D&B, con más de 1,8 millones de usuarios y más de 90.000 clientes directos, es una buena herramienta, ya que proporciona datos concretos sobre clientes potenciales y solventes.
"Más de 4,8 millones de agentes económicos, 2,7 millones de ratings online y por encima de 1,5 millones de vinculaciones empresariales se recogen en esta base de datos", comentan las mismas fuentes, "cuyo contenido se actualiza permanentemente gracias a los más de 150.000 datos que se cargan a diario.
Fuente:cincodias.com
¿Por qué el seguro difiere de la banca?
Miguel Ángel Valero.– Malos tiempos estos en los que parece necesario resaltar lo que es obvio. "Seguros: un sector único. Por qué el seguro difiere de la banca" es un interesantísimo documento elaborado por el Comité Europeo de Seguros (CEA), para el G-20, en el que advierte de los riesgos de aplicar a este sector normas pensadas para la banca. La lógica es aplastante: si el modelo de negocio y el perfil de riesgo de las aseguradoras es totalmente diferente al de la banca, no es adecuado aplicar al sector de servicios financieros en su conjunto respuestas normativas pensadas para ésta.
"El CEA insiste en la importancia de que sectores no iguales tenga regulaciones adaptadas para evitar daños mayores en crisis como la financiera. Si el seguro hubiera tenido la misma regulación que la banca, probablemente, las quiebras y dificultades de bancos y cajas se habrían extendido también a las aseguradoras", señala el documento.
"La actividad fundamental de las aseguradoras es la mutualización y la transformación de riesgos, mientras que la de las entidades bancarias es la aceptación de depósitos y la emisión de préstamos, junto con la prestación de diversos servicios a cambio del pago de comisiones", añade. .Las aseguradoras "suelen contar con una financiación más estable y duradera, que además perciben de forma anticipada" y están expuestas a un riesgo de liquidez considerablemente menor.
"Por lo general, el activo y el pasivo de las aseguradoras están relacionados entre sí; las entidades bancarias, por el contrario, se enfrentan a menudo a un desajuste estructural entre su activo y su pasivo, lo que genera un riesgo elevado de incurrir en un endeudamiento excesivo". Además, "la interconexión entre instituciones es un elemento fundamental del modelo empresarial bancario (debido particularmente a los préstamos interbancarios), mientras que en el sector asegurador es muy baja". Esta situación hace que la volatilidad del capital sea mayor en el sector bancario.
Más diferencias: "El planteamiento inversor en los seguros es a más largo plazo y se rige por una mayor previsibilidad del pasivo, frente al enfoque más orientado al activo y al corto plazo que se observa en la banca".
"El corazón del modelo empresarial en el sector asegurador es la diversificación del riesgo en el seno de la cartera de seguros, así como a lo largo del tiempo. Esto determina el perfil de riesgo de las aseguradoras a largo plazo, a diferencia del comportamiento a corto plazo de las entidades bancarias".
Parece evidente entonces que "el modelo de negocio central del sector asegurador no genera ningún riesgo sistémico que se transmita directamente a la economía". "El riesgo de contagio y la vulnerabilidad financiera son menores que en el sector bancario, al tiempo que el grado de sustituibilidad es mayor en el sector asegurador. La posición financiera de las aseguradoras se deteriora a un ritmo muy inferior que la de las entidades bancarias y el marco regulador del sector de los seguros establece dos niveles de requerimientos de capital con el fin de garantizar una detección temprana de los problemas financieros que surjan y la aplicación progresiva de medidas correctoras por parte de los niveles de dirección y supervisión", argumenta el CEA.
Incluso cuando una aseguradora entra en liquidación es mucho más fácil proceder a la misma de forma ordenada, puesto que las entidades aseguradoras dotan activos suficientes (provisiones técnicas) con el fin de hacer frente a las indemnizaciones futuras previstas para sus asegurados, lo que facilita el traspaso o la liquidación de sus carteras.
Por tanto, "la exportación de las reformas reglamentarias y de las propuestas fiscales que se están contemplando para el sector bancario después de la crisis al sector asegurador constituiría una respuesta reguladora errónea a unos problemas que, en el mundo de los seguros, son escasos o inexistentes". Más aún: "La imposición de un marco regulador y de supervisión propio de la banca al sector asegurador desencadenaría una conducta al estilo "rebaño", que llevaría a todos los servicios financieros a comportarse de la misma forma".
De aplicarse esa exportación, se "provocaría un debilitamiento permanente del modelo de negocio de los seguros, deteriorando el papel potencialmente estabilizador que desempeña este sector para los ciudadanos, las empresas y la economía en su conjunto". Cuando precisamente "la existencia de modelos de negocio diferentes, estimulados por una regulación y una supervisión adecuadas y a la medida, genera en el mercado una diversidad que sustenta la estabilidad financiera global"Fuente: capitalmadrid.info
Aseguradoras permitirán informar de un siniestro mediante el iPhone
El grupo AXA, a través de sus compañías AXA Seguros Generales y Direct Seguros, ofrecerá a sus clientes la posibilidad de informar 'on line' sobre un siniestro de automóviles, desde el mismo lugar del accidente, a través de un terminal iPhone, informó hoy la empresa.
Axa, que se convierte en la primera aseguradora en lanzar esta aplicación para el iPhone, subrayó que con esta iniciativa agiliza y simplifica los trámites de un siniestro, al tiempo que reduce los tiempos de gestión y respuesta a sus asegurados.
Esta aplicación para el iPhone permite tomar y enviar a la compañía fotografías del vehículo siniestrado y del lugar del accidente, de la matrícula de otros automóviles implicados o del parte amistoso. Además, se pueden incluir comentarios adicionales para aclarar los hechos.
Fuente: ecodiario.eleconomista.es
USA: Canjean pólizas de vida por efectivo.(Bondades de las Polizas de Vida)
A diferencia de los inversionistas jóvenes, los adultos mayores pueden no tener el tiempo para esperar a que el mercado de valores recupere todas sus pérdidas, de modo que están recurriendo a este activo antes ignorado para ver si pueden venderlo y usar el dinero en gastos médicos u otros.
Los adultos mayores vendieron su seguro de vida a un valor nominal de $11,800 millones el año pasado, casi el doble del valor de las pólizas vendidas apenas dos años antes, de acuerdo con un comité especial del Senado para este segmento de la población, instancia que recientemente realizó una audiencia sobre tales transacciones.
El "convenio de vida", como se denomina a esa venta, puede ser una opción atractiva para las personas mayores que deciden que ya no necesitan su seguro de vida, dice Doug Head, director ejecutivo de la Asociación de Convenios de Vida.
Por lo general el asegurado vende su póliza a través de agentes especializados a compañías de inversión por una cantidad fija que casi siempre es varias veces mayor a lo que recibiría si entregara su póliza a su compañía de seguros. Los nuevos titulares pagan las primas restantes y se convierten en los beneficiarios cuando muere el titular original.
Pero un convenio de vida no siempre tiene sentido, advierten los expertos, y las personas que estén pensando en hacer una de esas transacciones deben consultar a un asesor independiente para determinar si es lo mejor dadas sus circunstancias particulares. "Si está pensando en vender su seguro de vida porque necesita dinero, puede ser que haya otras formas de explotar el valor de su póliza sin perder su cobertura", dice David McDowell, abogado y experto en seguros en Houston.
"A lo mejor puede obtener un préstamo contra su póliza u obtener un pago parcial a través de una prestación adelantada por concepto de muerte", dijo.
Además los convenios de vida pueden ser blanco fácil de gente sin escrúpulos, por lo que si va a vender, es mejor que trabaje con agentes autorizados y supervisados por el estado, recomendó Susan Voss, de la Asociación Nacional de Comisionarios de Seguro.
El negocio de los convenios de vida se originó a partir de la crisis del sida en los años 80. En una transacción llamada convenio de viático, las personas que vivían con sida vendían su seguro de vida para obtener dinero que muchas veces destinaban al pago de medicinas o tratamientos.
Cuando los avances en la medicina lograron extender la vida de las personas con sida, estas transacciones fueron dirigidas hacia enfermos terminales o hacia personas en su sexta década de vida o mayores, explicó Scott Gibson, de Lewis and Elllis, una firma de asesoría actuarial en Richardson.
"Los mejores candidatos para un convenio de vida ahora son las personas mayores de 70 años", abundó.
ANTES DE VENDER
Lo que hay que considerar antes de vender su seguro de vida:
Los pros: No tiene otros activos y necesita dinero . Sus beneficiarios no necesitan la prestación por muerte . Ya no puede pagar la prima . Sus pagos serán mayores que el valor de entrega de su póliza
Los contras: Es posible que ya no pueda comprar otro seguro de vida . Sus beneficiarios no recibirán la prestación por muerte . No obtendrá un buen precio por su póliza . Sus pagos serían menores al 20% de su prestación por muerte
Fuente: Investigación de The Dallas Morning News - Aldiatx.com
Estamos En Contra Del Desprestigio Del Sistema Asegurador.
Por: Dr. Gabriel D. Bustamante Sánchez
Hace poco una ex reina de belleza de mi país, despotricó contra todas las empresa de seguros, tildándolas de discriminadoras porque no le aceptaban un Seguro Oncológico. En la jerga popular: la “chotearon” (término futbolístico de disparar, patear) porque había tenido un cangrejo; en la jerga aseguradora: no calificaba porque tenía una enfermedad pre-existente.
Coincidentemente, hoy 15 de setiembre del 2009 se inicia una campaña de Lucha contra el Cáncer. Los reflectores, los micrófonos, los teclados de las computadoras y todo ente mediático se colgó de este tema. Me parece bien pero, (a mi entender) tratan de desligar o desprestigiar a la industria de los Seguros para quedarse sólo con este mensaje: LA ÚNICA FORMA DE COMBATIR EL CÁNCER ES LA PREVENCIÓN. Siempre he señalado que Prevención y Seguros es el binomio perfecto para enfrentar con éxito este mal. Mi mensaje es: te puedes cuidar todo lo que quieras pero, ¿ qué sucede si tu organismo heredó un gen cancerígeno y no tienes dinero para tratarlo?, la respuesta es clara: sólo te queda esperar la muerte.
Con un SEGURO o sistema similar de protección, no meterás la mano a tu bolsillo sino un aseguradora se encargará de tu completo tratamiento.
La culpa de esta campaña de desprestigio la tienen las mismas Aseguradoras y Asociaciones de Corredores de Seguros porque NUNCA pensaron (me atrevería a decir, ni pensarán) en lanzar una campaña de difusión de la CULTURA DE SEGUROS a los 29 millones de peruanos.
Puede sonar efectista que una afectada por el cáncer (con todo el respeto y solidaridad por su fortaleza física y espiritual) diga que no la quieren asegurar, pero ella cometió un error; debió renovar su Seguro Oncológico con la aseguradora que la atendió originalmente y que, con un razonable criterio técnico, le elevó el costo de la póliza; no había vuelta que darle, ella había consumido el Seguro y debía pagar un recargo como es usual en todo el mundo. Así funciona aquí y en la China. Pienso que ella se arrebató y hoy está pagando las consecuencias.
El sistema respondió, su compañía de seguros le renovó por un año más, como debe ser, pero no se asesoró bien. Lo grave hubiese sido que por haberse atendido de cáncer le anulaban la Póliza. Esto sí merecía alzar la voz.
Ahora, ir con un diagnóstico conocido o enfermedad pre-existente a una aseguradora y pedir una Póliza es como (a modo de ejemplo):
- Solicitar cobertura de maternidad estando con 3 meses de embarazo. Ni la seguridad social lo acepta.
- Pedir un Seguro de Vehículo luego de una choque o robo, para pedir uno nuevo luego.
- Incluir a un cadáver en un Seguro de Vida Grupal, para que su viuda cobre.
- Requerir un Seguro de Incendio para una planta industrial que se está quemando y se olvidaron de pedirlo antes.
- Contratar “rapidito” un Soat o Afocat a un bus que sirvió de tumba a 15 muertos.
Las Aseguradoras ofrecen cobertura a riesgos, no a siniestros (jerga que significa la materialización del riesgo).
Fuente:goseguros.com
El Mundial de Sudáfrica 2010 asegurado por 7.500 millones de euros.
"El acontecimiento deportivo más seguido en todo el orbe, la Copa del mundo de fútbol, estará asegurada por un monto de 6.200 millones de libras esterlinas (unos 7.500 millones de euros)", según Lloyd''s. La parte más importante de estos seguros corresponde a los diez estadios sudafricanos y a los lugares de entrenamiento, con un total de 3.200 millones de libras (3.900 millones de euros), según confirmó Brian Oxley, responsable de seguros de la Federación Internacional de fútbol (FIFA), a través de un comunicado.
Los jugadores también están incluidos. Según Peter Thomson, agente de la firma Beazley, un jugador de una de las Ligas más importantes, en el pináculo de su carrera, puede estar asegurado hasta por 50 millones de libras (unos 60 millones de euros). La mayor parte de este monto es para cubrir los riesgos de lesión. Pero, una estrella también puede estar asegurada contra todo ataque a su reputación o a su imagen.
De esta manera, la ''marca'' de un jugador puede valer hasta unos 10 millones de libras (unos 12 millones de euros), según Dan Trueman, asegurador de la empresa Kiln. Pero, la Copa del mundo tiene repercusiones mucho más allá de la competición en sí misma.
"Concursos, ofertas, premios, patrocinios, derechos de difusión: es imposible saber cuántos contratos de seguros han sido firmados. No obstante, todas esas empresas con ese tipo de implicaciones financieras durante el torneo tienen necesidad de alguna cobertura", explica Chris Nash, asegurador en la empresa Sportscover.
"Si usted toma todo esto en cuenta, más el número de cadenas de televisión que va a emitir los partidos alrededor del mundo, yo estimaría la totalidad en este aspecto en unos 3.000 millones de libras (unos 3.600 millones de euros)", añade
Fuente:goseguros.com
Herramientas Legales
- GO 39481 del 5/08/2010 Aviso de corrección de la Ley de la Actividad Aseguradora
- GO Extra 5990 Ley de la Actividad Aseguradora_29.07.2010
- GOE_5441_21/02/2000_Regulación del Seguro Colectivo de Vida
- GO_36966_6/6/2000_Plazos para indemnizar y rechazar
- Reglamento General de la Ley de Empresas de Seguros y Reaseguros
- Condiciones Generales y las Condiciones Particulares que conforman el texto de Fianza
- Decreto N° 1.545 Decreto Ley de Empresas de Seguros y Reaseguros.
- Decreto No 1.505 con Fuerza de Ley del Contrato de Seguro.
- Normas sobre Prevencion Control y Fiscalizaciòn de las Operaciones de Seguros y Reaseguros para evitar la Legitimacion de Capitales
Documentos de ínteres.
- Reforma Parcial del Reglamento de las Condiciones de Higiene y Seguridad en el Trabajo
- Norma Técnica Programa de Seguridad y Salud en el Trabajo (NT-01-2008).
- Calor y Frío. Límites Máximos Permisibles de Exposición en Lugares de Trabajo (1ra revision)
- Norma Técnica para la Declaración de Enfermedad Ocupacional (NT-02-2008)
- La Póliza de Seguro de Responsabilidad Civil de Vehículos y las llamadas empresas paralelas.
- Notificación de siniestros en los seguros de vida en caso de supervivencia.-
- Normas para el Registro de Empresas Financiadoras de Primas.
- Normas Relativas al Patrimonio Propio No Comprometido que Deben Tener las Empresas de Seguros en Función del Cálculo de su Margen de Solvenci
- Fianza para consolidador_Modelo
- Seguro de transporte